Sahumador y Difusor Aromaterapéutico Artesanal
de Elíxires Aztecas
Coyolxauhqui
 
Sahumador y Copal, una Ofrenda Divina

En el México antiguo la presencia del fuego, el copal y el sahumador estuvieron ligadas íntimamente. La historia, el barro y la cerámica rescatada hasta el presente, nos manifiestan la importancia del sahumador en la vida cotidiana de los pobladores del continente Americano. Tanto en la práctica ritual de los sacerdotes como en la veneración en el altar doméstico, el sahumador estaba presente para rendir tributo a la Divinidad.

El Sahumador es un instrumento mediador entre lo humano y Divino, utilizado en los rituales y danzas de la Tradición conchera hasta nuestros días. Podrá quemarse Copal, Mirra o Incienso según preferencias aromáticas. En el México antiguo al Copal se le otorgaban propiedades terapéuticas para enfermedades producidas por el frío y la humedad, así como también para calmar los dolores de cabeza y vías respiratorias.

A los niños se les colgaba una bolsita de algodón con una bolita de copal, para prevenir o proteger de enfermedades.

Quetzalcóatl instruyó al pueblo Tolteca manifestándole:
“Ante los ojos de Dios, la flor, el canto, la música, la danza, las esencias; son elementos gratos.

En un rito crean la frecuencia, el entonamiento adecuado, para aproximarnos al Dador de la Vida.”

Extraído del Libro:
“Copal, ofrenda divina, El Sahumador y las sahumadoras”
de Lolita Vargas Malinalticitl Querétaro